La importancia de la gerencia educativa radica en el deber de promover una actitud gerencial que asegure el permanente desarrollo de las personas y las comunidades laborales, con iniciativa, creatividad y trascendencia. Dicho Gerente Educativo debe comprometerse tanto con su desarrollo personal como con el desarrollo de su organización; estimulando los valores personales y sociales y mejorando la interrelación entre las funciones pedagógicas, administrativas y de extensión a la comunidad entre los directivos docentes y alumnos de la organización educativa. Este líder educativo viabiliza la efectividad social, la eficiencia y la eficacia en la organización. Es por ello que el cumplimiento de las funciones gerenciales es prioritario para fortalecer la calidad del servicio en las diferentes instituciones educativas.
En otro orden de ideas se puede establecer que el gerente educativo es quien impulsa las acciones para mejorar y llevar a cabo todas las normas del currículo y su principal función es determinar situaciones, liderazgo, evaluación de proyectos, el trato eficaz con su personal. Si el gerente educativo cumple con todas estas funciones a cabalidad tiene garantizada la calidad de la educación y la de sus personal docente y administrativo. Los nuevos modelos educativos que vivimos, particularmente en nuestro país, marcan la evolución de un liderazgo de tipo transformacional. Este líder educativo, al tener en cuenta las potencialidades y limitaciones de sus alumnos, impulsa sus talentos, según sus manifestaciones personales, y fija objetivos alcanzables que pueden ampliarse progresivamente. El liderazgo gerencial en la educación avanzar en la línea de calidad requiere de cambios internos y externos, de trabajo en equipo y de una buena organización.
Los líderes alcanzan su poder por diferentes medios:
Algunos lo obtienen porque son visionarios, otros por su creatividad, y otros por su integridad. Pero todos tienen un elemento en común que les otorga la denominación de líderes: Pasión por lo que hacen, confianza, libertad, delegación de responsabilidades y participación. Un líder es un ejemplo a seguir, no hay que olvidar que el líder educativo influye en todos los alumnos mediante sus actos propios y su postura ante los valores éticos y morales.
En este sentido, Cabe mencionar a Ruiz (1999; pag. 45):
Cuando expresa que la gerencia educativa es un “proceso que se inicia con la formulación de una idea, organización y empleo de recursos para lograr los objetivos correspondientes, con la máxima eficiencia en sus operaciones al llevar a cabo eficientemente las misiones que se asignan, sin perder de vista la relación que existe entre el proceso y el desarrollo de las funciones administrativas de planificación, organización, dirección y control en el campo educativo”. Lo expuesto por el autor ratifica una vez más el papel del líder educativo en el marco de la gerencia escolar en razón de dar pertinencia al rol fundamental que todos los docentes tenemos como promotores de ideas y la organización de la cultura social.
Por otra parte es necesario acotar que el gerente en los proyectos del siglo XXI, es responsable sea cual sea el rol y su deber es la ejecución de actividades tales como la planificación, dirección, organización y control, aplicando para ello todas sus habilidades, conceptuales, humanas, académicas y políticas. Hoy día ser responsable de gestionar un proyecto implica no solo ejecutar las actividades antes mencionadas sino ser responsable de la legalidad del proyecto a ejecutar, ser responsable de que tal proyecto genere el mínimo impacto ambiental y hacerse cargo de la responsabilidad social del proyecto; para todo esto se hace imprescindible el buen criterio del gerente de proyecto, este buen criterio lo obtendrá a través del tiempo con sus estudios continuos y con la experiencia adquirida en el desempeño de su profesión por los constantes cambios de la actual sociedad, como la globalización de los mercados ha hecho modificar la forma en que el gerente de proyectos se enfoca para gestionar su trabajo, hoy día es predominantemente importante un gerente preparado académicamente para dirigir los proyectos, además de que debe delegar actividades para hacer que su equipo participe, debe motivarlos y además liderizar el grupo.
SEGÚN BONILLA (2001, P.95) LA GERENCIA: “Es un proceso interactivo que otorga al individuo y a los grupos la responsabilidad de crecer y desarrollarse en un ambiente organizacional apto para el aprendizaje”. Por eso la gerencia académica posee gran importancia ya que permite designar y guiar a los demás para lograr que las cosas se hagan mediante la ejecución de acciones constructivas preestablecidas.
En este mismo orden de ideas según Méndez (2002, p.55) la importancia radica en que “la gerencia académica” “es una ciencia y praxis social que tiene como finalidad explicar primero, reformar o cambiar después la organización educativa, derivada de la gerencia a efecto de comprender las especificaciones de la estructura y funcionamiento del sistema educativo”. El autor se refiere es a que en la gerencia educativa se deben compaginar los principios y procesos universales de esta ciencia expresada en la lógica de la organización educativa y es importante resaltar los planteamientos de Méndez, cuando destaca que en la gerencia académica se deben integrar los principios rectores del programa o proyecto educativo y los procedimientos de la gerencia en general para sistematizar las acciones educativas, centrando los principios para consolidar una concepción educativa
Ser un gerente académico requiere de un gran compromiso, entrega y responsabilidad debe influir positivamente en sus estudiantes y en su personal, estimulando y generando confianza y entusiasmo en cada uno de ellos, debe ser capaz de liderar acciones y tomar decisiones en conjunto, debe tener habilidad para manejar grupos, autoridad para lograr lo necesario en los estudiantes y atrapar su interés por lograr el objetivo de prepararlos como los mejores individuos competentes e integrales, como personas y como profesionales. Así como también debe liderar la participación dentro y fuera de las instituciones, resolviendo los problemas, aportando ideas, tomando decisiones y colaborando en las soluciones; es decir, convertir las instituciones en verdaderos centros sociales participativos donde se discutan y planifiquen acciones de interés comunitario, que permitan la sociabilidad y la integración de todos los actores como un sólo equipo, de esto dependerá un buen trabajo educativo y una buena utilización del recurso humano.
En otro orden de ideas debe ubicarse en el estilo gerencial adecuado, que le permita llegar a los estudiantes y a la comunidad, y que induzca en ellos modificaciones positivas que fomenten pensamientos e ideas novedosas que conlleven a un verdadero cambio.En ese sentido, se habla de tres estilos diferentes, que dependen de la situación o circunstancia del momento, permitiéndole actuar como un líder Autoritario, Democrático y Laissez-Faire.
El gerente educativo como Líder Autocrático toma decisiones en nombre del grupo sin permitir la participación, impone el camino a seguir para alcanzar los objetivos, y aunque en algunos casos otorga la oportunidad de voz y voto, siempre conserva el poder de decisión.
El gerente educativo como Líder Democrático usa al mínimo la intimidación para inducir a la acción, usa la información para un mayor conocimiento de los antecedentes, intereses y habilidades de todos los miembros. Busca alcanzar las metas a través del esfuerzo sincero, la motivación, el compromiso, la confianza y el respeto, basándose en la orientación hacia la tarea y la persona.
El gerente educativo como Líder Laissez-Faire se caracteriza por el “dejar pasar, dejar hacer” en el contexto de la organización. No se preocupa por las consecuencias de los actos de los demás sino que deja que todos actúen a su libre albedrío.
No obstante la existencia de los tres estilos antes mencionados, el Gerente en su papel de Líder debe asumir el estilo que le permita el equilibrio entre los tres, debe saberse manejar de acuerdo al momento y a las circunstancias específicas que prevalezcan dentro o fuera de la institución.
No puede ser netamente Autocrático y tomar decisiones sin considerar la opinión de los estudiantes; tampoco puede ser completamente Democrático porque en momentos específicos necesita tomar decisiones que solo él como docente puede decidir, y no puede dejar a los participantes sin ninguna regla o norma que los oriente en el proceso de enseñanza y aprendizaje y por sobre todo tiene que ser capaz de saber cómo administrar el liderazgo tendiente a adoptar el estilo más adecuado a las circunstancias que se presenten.
El Líder transformacional:
El Gerente Educativo debe transformarse en un líder transformacional, tratando de explorar y enmarcarse en la excelencia; debe tener visión, estar siempre atento a escuchar y entender a los demás, ser muy asertivo al momento de brindar una asesoría o ayuda teniendo claro el objetivo de los estudiantes, no debe buscar el beneficio propio, siempre estimulando el actuar del participante; debe suscitar en el estudiante la toma de conciencia, sin permitir que exista la mediocridad, desesperanza e insensibilidad, debe ser promotor de la dignidad del ser humano, cultivar el orgullo por ser lo que son y lo que pueden llegar a ser, para esto es necesario que tenga sentido de pertenencia con la institución.

Para complementar lo antes expuesto, quisiera añadir que el Gerente Educativo debe ser una persona con visión, estar siempre atento a escuchar y entender a los demás, ser muy asertivo al momento de brindar una asesoría o ayuda teniendo claro el objetivo de los estudiantes (sin buscar el beneficio propio), y siempre estimulando el actuar del participante.
ResponderEliminarEl gerente educativo debe suscitar en el estudiante la toma de conciencia, sin permitir que exista la mediocridad, desesperanza e insensibilidad, debe ser promotor de la dignidad del ser humano, cultivar el orgullo por ser lo que son y lo que pueden llegar a ser, buscar cambios en las practicas educativas y que los ambientes escolares estén llenos de vida, para aprender a vivir, a convivir, a ser y hacer en el contexto educativo.
El compromiso con cada ser humano debe sentirlo con entusiasmo, para despertar el verdadero sentir hacia la vida, hacia el aprendizaje significativo, propender el desarrollo personal, la creatividad, la constancia, la perseverancia, vivir el ahora y así prepararse para lo que más adelante se presentara en el camino. Así mismo, el gerente educativo debe hacer vida dentro la comunidad, tener sentido de pertenencia, ser congruente y tener una visión clara de lo que quiere, para poder orientar y potenciar en el estudiante lo mejor de cada uno de ellos desde el ámbito individual y grupal.
Reflexionando sobre el deber ser del Gerente Educativo desde la perspectiva de Pérez Esclarín, (2005) el autor plantea, que debemos enseñar a vivir, a defender la vida y asumirla como tarea, como proyecto. Que este proyecto debe responder al sueño de vida que tiene cada uno de los estudiantes de sí mismo, anticiparse a lo que se puede llegar a ser.
“Educar es ayudar a cada alumno a conocerse, valorarse y emprender con honestidad el camino de la propia realización. El único conocimiento realmente importante es el conocimiento de sí mismo: conócete, quiérete, se tu mismo, atrévete a vivir, a amar y a ser libre”.
Diamora Márquez, en su Blog "IMPORTANCIA DE LA GERENCIA EDUCATIVA, Misión y Visión", escribe:
..."La Gerencia Educacional es la herramienta que va a establecer estructuras organizativas en función del logro efectivo de la visión institucional, los objetivos y las acciones acordadas de una forma dialógica, consensuada y de construcción colectiva para alcanzar el compromiso y el sentido de pertenencia de sus miembros en pro de la formación integral de sus educandos"...